Diagnóstico

Existe abundante evidencia que muestra que las causas de la baja participación electoral son de larga data y de carácter multidimensional

Existe abundante evidencia que muestra que las causas de la baja participación electoral son de larga data y de carácter multidimensional. Estas causas se pueden agrupar en cinco grandes dimensiones. Primero, como muestra el Informe Auditoria a la Democracias, el diseño institucional ha tendido a debilitar la participación. Por ejemplo, durante mucho tiempo el sistema binominal produjo una disminución en la competencia política, tendiendo a sobre-representar a las dos principales coaliciones políticas, desincentivando la diferenciación de propuestas políticas, y disminuyendo los incentivos para la renovación generacional, de género, de fuerzas políticas, y la inclusión de mujeres en el Congreso. Evidentemente, esto no solo generó problemas de representación, sino que también afectó las disposiciones de las personas a participar en las elecciones (PNUD, 2014). Lo mismo se puede decir respecto de la ausencia en la legislación de mecanismos que incentiven la participación al vincular la toma de decisiones a la ciudadanía como plebiscitos, consultas o los referendos revocatorios.

Las formas en que la ciudadanía participa de los debates públicos, en la toma de decisiones y en la elección de sus representantes han experimentado cambios significativos desde la recuperación de la democracia: a la vez que se han diversificado los mecanismos de participación y ampliado algunos incentivos institucionales.

Una de las fortalezas que ha caracterizado a la democracia chilena durante las últimas décadas es su apreciable estabilidad institucional y su éxito en dotar de gobernabilidad al país, entendida como la capacidad de gobernar sirviendo a las personas y respondiendo a sus preocupaciones. Sin embargo, el sistema político ha sido menos exitoso en promover el involucramiento y participación de ciudadanos y ciudadanas en la vida pública, y en asegurar la adecuada representación de todos los sectores de la sociedad en las esferas formales de la democracia.

Variación y participación electoral de las personas en edad de votar entre 1990 y 2016, según región. Fuente: Elaboración propia con datos de Voter Turnout (IDEA, 2016)

A pesar de que en la mayoría de los países de la OCDE la participación electoral cae, la caída es más pronunciada en el caso de Chile


Participación electoral en relación con las personas en edad de votar (1989-2016) Fuente: Elaboración propia con datos del SERVEL (2017).

Una de las fortalezas que ha caracterizado a la democracia chilena durante las últimas décadas es su apreciable estabilidad institucional y su éxito en dotar de gobernabilidad al país, entendida como la capacidad de gobernar sirviendo a las personas y respondiendo a sus preocupaciones. Sin embargo, el sistema político ha sido menos exitoso en promover el involucramiento y participación de ciudadanos y ciudadanas en la vida pública, y en asegurar la adecuada representación de todos los sectores de la sociedad en las esferas formales de la democracia.

Una de las fortalezas que ha caracterizado a la democracia chilena durante las últimas décadas es su apreciable estabilidad institucional y su éxito en dotar de gobernabilidad al país, entendida como la capacidad de gobernar sirviendo a las personas y respondiendo a sus preocupaciones. Sin embargo, el sistema político ha sido menos exitoso en promover el involucramiento y participación de ciudadanos y ciudadanas en la vida pública, y en asegurar la adecuada representación de todos los sectores de la sociedad en las esferas formales de la democracia.

Los registros de votantes del SERVEL permiten desagregar el número de votos emitidos en las elecciones municipales por sexo y por edad. Distintos estudios en Chile han mostrado que, desde inicios de la década de 1990, la edad se relaciona positivamente con el voto, es decir, a medida que aumenta, también lo hace la proporción de individuos que asiste a las urnas. En la última elección municipal esta curva es ascendente hasta alcanzar los 74 años y que luego de esta edad vuelve a descender levemente.

Los jóvenes presentan las tasas de participación electoral más bajas de toda la población, especialmente quienes tienen entre 18 y 19 años, es decir, quienes recién egresaron del sistema escolar. Casi 700 mil jóvenes entre 18 y 19 años decidieron abstenerse en la pasada elección, cifra que se eleva a casi 3.000.000 si se incluyen aquellos entre 18 y 29 años. A pesar de corresponder a menos del 25% del padrón, los jóvenes entre 18-29 años representan el 34% del total de la abstención del país.

También se observa que quienes dejaron de votar en una mayor proporción tenían entre 40 y 59 años al momento de la elección, es decir, quienes cumplieron la mayoría de edad entre 1975 y 1994. En otras palabras, quienes más han dejado de participar en elecciones municipales en un contexto de voto voluntario son aquellos que votaron por primera vez entre el plebiscito de 1989 y la elección presidencial de 1993.


Variación de la participación electoral de las personas en edad de votar entre 2012 y 2016, según grupo etario. Fuente: Elaboración propia con datos del SERVEL (2017).

Conoce como vota tu región y comuna

La participación electoral en Chile no es heterogénea a lo largo de los diferentes territorios. Hay regiones y comunas en donde ésta ha bajado mucho más que en otras. Las comunas donde menos se vota y donde más ha caído la participación electoral son aquellas urbanas y con grandes concentraciones de población, las que muchas veces corresponden a capitales regionales. Por el contrario, las comunas rurales suelen presentar porcentajes más altos de participación electoral y una disminución del voto moderada.

Asimismo, en el Gran Santiago, las comunas de más altos ingresos se registran más altos niveles de participación electoral, en comparación con las que el resto de las comunas. Esto conlleva a una situación en donde se observa que grupos determinados de la sociedad, con necesidades y demandas propias, votan en menor medida que otros grupos, lo que debilita la calidad de la democracia.

Tasa de variación de votos: Región Metropolitana.
Tasa de variación de votos: Arica y Parinacota
Tasa de variación de votos: Región Tarapacá
Tasa de variación de votos: Región Antofagasta
Tasa de variación de votos: Región Atacama
Tasa de variación de votos: Región Coquimbo
Tasa de variación de votos: Región Valparaíso

Tasa de variación de votos: Región O'Higgins

Tasa de variación de votos: Región Maule

Tasa de variación de votos: Región Bío-Bío

Tasa de variación de votos: Región La Araucanía

Tasa de variación de votos: Región Los Ríos

Tasa de variación de votos: Región Los Lagos

Tasa de variación de votos: Región Aysén

Tasa de variación de votos: Región Magallanes

This is a unique website which will require a more modern browser to work!

Please upgrade today!